Investigadores revisan evidencia geológica y contexto geomorfológico antes y después del terremoto de 1960

Fue en Chaihuín, sector costero valdiviano (Región de los Ríos), específicamente en la marisma -zona pantanosa invadida por aguas del mar o de un río-  que el grupo de investigadores de Cyclo: Daniel Melnick, Marcos Cisternas, Diego Aedo, Cyntia Mizobe y Sebastián Garrido perforaron a fin de estudiar la secuencia sedimentaria de la zona.

En el lugar, se destacó que uno de los objetivos de la salida a terreno fue indagar la evidencia geológica y el contexto geomorfológico antes y después del gran terremoto de 1960. En este sentido, se puso atención en algunas capas de arena que pudieron ser depositados por el tsunami del ‘60, lo que se debe estudiar en detalle.

Es por esto, que se planteó un muestreo completo de la marisma para concluir si la arena se encuentra dispersa homogéneamente dentro del área, como sería en el caso que efectivamente tal distribución haya sido producida por un tsunami. Además, se expuso la necesidad de realizar un análisis sedimentológico de las arenas para determinar si su origen proviene de la playa (arrastrada por las olas o un tsunami) o bien son sedimentos arrastrados por el mismo río donde la depositación de esta arena haya sido producto de episodios de crecidas.

Otra observación realizada en el terreno fue la fuerte erosión luego de la subsidencia de la costa producida con posterioridad a 1960, reflejada en los bloques de terreno que anterior al terremoto correspondían a suelos fértiles que no estaban expuestos a la marea, pero que luego de la subsidencia (2 metros aproximadamente), han estado influenciadas por las olas. Esto se pudo apreciar además en la localidad de Cadillal Bajo (río arriba de Chaihuín), donde además se observaron árboles -en su mayor parte coihues- muertos luego del hundimiento y contacto con el agua salada.

 

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