Terremoto de 7° Mw en Atacama: la primera liberación de energía sísmica en casi 100 años

*** Para el Dr. Marcos Moreno, investigador adjunto de Cyclo y director de Precursor, el sismo registrado anoche con epicentro en Huasco, Región de Atacama, es “el primer terremoto grande que ocurre en los últimos años en esta laguna sísmica”, que no registra eventos de importancia desde 1922.

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Un fuerte remezón alertó anoche a los habitantes de la Región de Atacama, producto de un sismo de 7 Mww GUC -registrado a las 00:09 horas- y que generó daños en viviendas y afectación de caminos y carreteras con derrumbes.

Este sismo tuvo un epicentro 55 kilómetros al norte de Huasco, con una profundidad de 31,3 kilómetros. Tras este movimiento, comenzaron las réplicas. Con todo, la más fuerte ocurrió luego de 21 minutos, con una magnitud de 6,1.

Marcos Moreno

El Dr. Marcos Moreno, investigador adjunto de Cyclo, director de Precursor y académico del Departamento de Geofísica de la Universidad de Concepción, explicó que este fenómeno es “el primer terremoto grande que ocurre en los últimos años en esta laguna sísmica”, pues “en la zona desde Vallenar hasta Copiapó, hay que considerar que el último terremoto grande ahí ocurrió en 1922, que tuvo una magnitud de 8,5°. Entonces es un área donde se ha acumulado harta energía sísmica por casi 100 años, y esta es una primera evidencia de liberación de energía en esta zona”.

Pese a esta liberación de energía, Moreno sostiene que “este terremoto es bastante pequeño, (…) el cual no ha liberado toda la energía que está acumulada allí. Es un pequeño síntoma, no es la liberación total. En ese sentido, este terremoto podría ser una especie de actividad precursora que podría gatillar un terremoto más grande en el futuro que libere energía acumulada. El problema es que no sabemos cuándo podría ocurrir eso”.

Según el investigador, ejemplos de liberaciones previas de energía sísmica hay en la historia reciente, como el terremoto 8,4° un día antes del 22 de mayo de 1960 o previo al terremoto del 1 de abril de 2014 de Iquique, donde “casi dos semanas antes ocurrió un terremoto de magnitud 6,8°”.

“Estos mismos terremotos tienden a cambiar los estreses en estas zonas de fallas, lo cual puede producir un incremento de la actividad sísmica, la cual puede gatillar un terremoto como consecuencia de este cambio. Esta pequeña liberación puede llevar a que se produzca, después, una liberación de energía mayor”, sostuvo.

Ante un escenario así, Moreno dijo que el llamado a la comunidad es al autocuidado y a estar preparados. “Estos terremotos que ocurren en estas zonas de subducción, dependiendo de la magnitud y la posición, pueden generar tsunamis, por eso siempre hay que estar atentos y tomar todas las medidas pertinentes si uno está cerca de la costa. Hay que estar preparados, porque hasta ahora la ciencia no sabe cómo predecir los terremotos, por eso hay que acostumbrarse, porque son cosas que continuamente ocurren en el margen chileno”, dijo.

El proyecto Precursor, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile (Anid), estudia las deformaciones previas en una zona donde luego ocurre un terremoto. Con ese foco, Moreno –quien además es director de dicha iniciativa- explicó que Atacama y sus regiones vecinas son “una zona que nos interesa bastante como Precursor, como laguna sísmica, y porque también han ocurrido eventos de liberación de energía llamados terremotos lentos, los cuales no producen una gran sacudida, pero son mecanismos que liberan un poco la energía en periodos largos, desde días hasta meses”.

Por ello, el investigador confirmó que Precursor se prepara actualmente para ir a la zona e instalar nuevas estaciones “y así tener una mejor cuantificación de las deformaciones de la actividad sísmica”.

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